sábado, 9 de agosto de 2014

Un vicio aceptado.

Cada detalle de tu piel, destellos de oro...

¿Enamorada? A más no poder. ¿Cómo explicar de una manera clara lo que siento cuando la yema de mis dedos se pasea por tu piel? Te siento mío, me siento poderosa, completa. Estrujarte, apretar mi mano en tu pecho, en tu brazo, abrazarte, acariciarte e incluso hacerte cosquillas, producen un rápido aleteo de mi corazón.La mejor sensación quizá sea cuando me abrazas también, cuando siento que mis caricias no están siendo en vano que yo también estoy ahí para tí, que también me necesitas, necesitas como yo tocarme, ese roce que hace explotar todos mis sentidos. Vivir entre tus brazos es realmente un honor, tenerte cuando quiera y sea posible sola para mí, sin excepciones. No hay mayor tributo a la vida que tu piel, destellos de oro que me iluminan con los ojos cerrados cuando me acaricias la mejilla, chispas ininterrumpidas en mi estómago que después recorren todo mi cuerpo cuando me besas.Esto todo se reduce a un sentimiento, amor. Ese vicio que se acepta cuando accedo a ser tuya formalmente a que seas mío oficialmente, a que no nos separemos jamás.

Neol saranghae dobby.