martes, 12 de enero de 2016

Directa al vacío.

Físicamente todos tenemos un límite, pero creo que psicológicamente también.

Me siento enamorada, me siento querida y acompañada, pero al mismo me tiempo me siento sola, rechazada, abandonada. 
No sé como actuar con los demás, no sé que hacer para encajar, no sé confiar en las personas. Temo que vuelvan a reírse de mi, temo que vuelvan a engañarme, temo que tomen por la débil que realmente soy.
Tengo un caparazón, un caparazón lleno de personalidad, confianza y amor propio, un caparazón falso e invisible. 
Nada de eso soy yo, nada de eso es real.
Realmente tengo tanto miedo de que me descubran que por mi interior me parto en pedazos cada vez que hacen una broma sobre mi, aunque sea de buena fe, y mientras tanto yo solo disimulo con una sonrisa y un golpecito en el hombro.

No sé ser normal, nunca lo he sabido. ¿Madurar? Una parte de mi lo hizo demasiado rápido y la otra parte se acojono tanto que comenzó a crear el ya mencionado caparazón, al final, me cubrí al completo.
Me duele ser así, me duele ser tan poco auto-suficiente. Hago daño por mi desconfianza, vivo entre celos, envidia y un autoestima por los suelos. 

Ya no sé que hacer, necesito un respiro, necesito aprender a ser yo, o si no iré directa al vacío y ya de ahí si que no sabré salir. 

sábado, 9 de agosto de 2014

Un vicio aceptado.

Cada detalle de tu piel, destellos de oro...

¿Enamorada? A más no poder. ¿Cómo explicar de una manera clara lo que siento cuando la yema de mis dedos se pasea por tu piel? Te siento mío, me siento poderosa, completa. Estrujarte, apretar mi mano en tu pecho, en tu brazo, abrazarte, acariciarte e incluso hacerte cosquillas, producen un rápido aleteo de mi corazón.La mejor sensación quizá sea cuando me abrazas también, cuando siento que mis caricias no están siendo en vano que yo también estoy ahí para tí, que también me necesitas, necesitas como yo tocarme, ese roce que hace explotar todos mis sentidos. Vivir entre tus brazos es realmente un honor, tenerte cuando quiera y sea posible sola para mí, sin excepciones. No hay mayor tributo a la vida que tu piel, destellos de oro que me iluminan con los ojos cerrados cuando me acaricias la mejilla, chispas ininterrumpidas en mi estómago que después recorren todo mi cuerpo cuando me besas.Esto todo se reduce a un sentimiento, amor. Ese vicio que se acepta cuando accedo a ser tuya formalmente a que seas mío oficialmente, a que no nos separemos jamás.

Neol saranghae dobby.